Todos en este deporte hemos pasado rachas en las que no pudimos salir al agua. Unas más largas otras más cortas, pero épocas de temporales, riadas o alguna que otra encerrona en casa nos las hemos comido todos. Frente a estas situaciones, sobre todo si estás compitiendo, te entrará la necesidad imperiosa de hacer algo que te ayude a no perder el día de entrenamiento y sentir que sigues avanzando a pesar de todo.

Hay muchas formas para tratar de perder lo mínimo o incluso mejorar en estas situaciones. Unos entrenadores mandan a sus palistas salir a correr o rodar en bici, otros que aprovechen para nadar y los que tienen más posibilidades pues tiran de balsas o ergómetros.

Hoy no voy a tratar sobre qué son los ergómetros (que seguro que ya sabes) ni cual es mejor entre las marcas que a ahora puedes encontrar en el mercado. Si te gustaría algo así me lo puedes hacer saber por redes sociales. Porque hoy te voy a hablar de como usarlo en tus entrenamientos.

Como alternativa al agua el ergómetro es sin duda una de las opciones que más se puede acercar. Pero has de saber que a pesar de todo sigue sin ser lo mismo y por lo tanto no lo puedes tratar igual que al agua. Por eso he creado esta serie de consejos en base a lo que he visto con mis alumnos y al aprendizaje con otros profesionales para que no pierdas tu entrenamiento, y que además le saques todo el partido que podrías.

Vamos allá:

1- Ponte la mínima ropa posible y un ventilador apuntando a pecho y cara. En el ergómetro, el objetivo no debe ser sudar: sudar no adelgaza, y no es indicativo de que el entrenamiento sea intenso. Es más, la hipertermia (demasiada temperatura corporal) es el principal limitador del rendimiento, lo que hace que no seamos capaces de desarrollar las mismas intensidades que fuera. Aun así, por poca ropa que te pongas, vas a sudar y mucho.

2- No solo la hipertermia nos limita. La percepción de esfuerzo suele ser mucho más alta en ergómetro que al aire libre, haciendo que seamos menos capaces de soportar el dolor y síntomas de fatiga. Por tanto: ponte música o algo que te permita no tener siempre la atención en el esfuerzo… Cualquier cosa que te distraiga del dolor y la fatiga, y además te ayude a ser capaz de soportar más dolor antes de ceder.

3- En el ergómetro el paleo es constante, lo que puede sobrecargar demasiado las estructuras articulares (músculos, tendones, ligamentos). Conviene dejar de dar paladas y ponerse de pie de vez en cuando. Por ejemplo, parar durante 1-2 minutos cada 15 o levantarnos un poco entre series.

4- Calienta muy bien los hombros. Durante el ciclo de paleo encima del ergómetro no vas a tener la combinación de tensión relajación que tendrías en el agua. Los cables de la pértiga van a ocasionar que siempre tengas tensión durante todas las fases del paleo. Fatigando así la musculatura y facilitando que puedan surgir tensiones o problemas en las zonas más sensibles de la articulación del hombro.

5- Para sustituir una sesión de entrenamiento de agua al ergómetro, se suele disminuir mucho el volumen, entre el 50% y 75%, y mantener las series en intensidad, pero disminuir su duración. Esto se debe en parte a lo explicado en el punto anterior. El movimiento puede ser parecido, pero el cómputo total del esfuerzo cambia al ser una tensión casi constante durante el paleo.

6- Hidrátate bastante, como si fuera un día de calor de verano. Si estás haciendo series y estás sudando mucho, es recomendable incluso echarte agua por encima para disminuir la temperatura corporal.

7- No tengas miedo a coger un resfriado por entrenar sin abrigarte. Los resfriados son virus. Que haya más resfriados en Navidad se debe simplemente a que los virus son más resistentes con temperaturas frías y, sobre todo, a que nos juntamos con muchas personas en espacios cerrados donde acabamos compartiendo los virus.

8- Cuida mucho las manos. En el agua el rozamiento de la pala con las manos se ve un poco lubricado por el agua. Entrenando en el ergómetro este rozamiento es directo por lo que vas a ser más propenso a que te salgan rozaduras y ampollas. Alguna “semi solución” puede ser el ir mojando las manos cada x tiempo o usar guantes finos que te permitan mantener el tacto y agarre.

9- Pon un espejo delante de ti. Seguro que ya has visto videos de tus palistas favoritos que entrenan delante de un espejo. Esto no es para lucir. Aprovéchate de tener un espejo delante para poder trabajar tu gesto técnico. Esta es la oportunidad de poder ver por ti mismo los errores que cometes e ir controlándolos durante la propia sesión para sacar esas sensaciones que te permitan llevar un buen gesto al agua.

9.1- Una estrategia que escuché y empecé a aplicar con buenos resultados fue el hacer un pequeño calentamiento previo a la sesión de agua delante del espejo para trabajar aquellos puntos técnicos que quería incidir en el alumno en cuestión. Te recomiendo que pruebes y me cuentes los resultados.

Y hasta aquí esta serie de consejos para que se saques todo el partido posible a tus sesiones de piragüismo en seco. Pruébalos y cuéntame por redes sociales que te han parecido y si te ha ayudado.